Iván Cervilla nos relata el gravísimo accidente en el que se vio involucrada su familia. Una vez más, la correcta utilización de los cinturones de seguridad y los sistemas de retención infantil resultaron fundamentales para evitar las peores consecuencias de un accidente.

"El accidente ocurrió en la N-332, término municipal de Gandía, sobre las 22:15 H. Viajábamos en dirección a Alicante a una velocidad de entre 70-80 Km/h., cuando de repente un coche a gran velocidad invade nuestro carril. El vehículo choca levemente con el guardarraíl de nuestra derecha y seguidamente, tras impactar con dicho guardarraíl, choca contra nuestro vehículo a gran velocidad. Mi reacción fue intentar esquivar el choque frontal y girar hacia mi izquierda, pero igualmente el choque fue brutal y fronto-lateral. Después del impacto, nuestro vehículo (un Honda Civic del 2004) salió despedido hacia el lado izquierdo de la carretera, girando sobre sí mismo y deteniéndose cuando el guardarraíl de nuestra izquierda lo detuvo.

Después de varios segundos de desconcierto, el único que podia moverse era yo (padre de María) y conductor del vehículo. El copiloto (tío de María) quedó atrapado en un amasijo de hierro y plástico, y en la parte trasera, detrás de mí, iba mi hermana (tía de María), en el centro mi mujer (madre de María) y detrás del copiloto, sentada correctamente en su sillita, se encontraba la pequeña María.

Con la llegada de 3 ambulancias para asistirnos, llegaron los bomberos que fueron los encargados de sacar al copiloto. Ellos fueron los que desmontaron la sillita infantil y en palabras textuales me dijeron: "La sillita está perfecta, su función la ha realizado a la perfección... Habéis tenido un ángel." Estas declaraciones me las hiceron personalmente a mí, ya que era el único que podía hablar, y me confirmaron que la niña no presentaba ningún daño. Minutos después, hicieron la prueba de alcoholemia al conductor del vehículo contrario, el cual dio una tasa muy elevada.

Todos los que viajábamos en el automóvil íbamos asegurados con el cinturón de seguridad y aún así, tuvimos contusiones y daños a excepción de María, que no presentaba ni siquiera un rasguño. Es evidente que los cinturones de seguridad y la sillita infantil nos han salvado de las peores consecuencias de este accidente y sin duda, podía haber sido fatal para alguno de nosotros.

Espero que esta información les sea de ayuda y les vuelvo a agradecer la eficacia de sus productos, si necesitan cualquier detalle o información, nuestra familia estará encantada de ofrecérsela."