El estudio de Volvo / SAFER (Munich 2012) sugiere que en vehículos modernos con airbags laterales, un cojín elevador sin respaldo ofrecerá la mejor protección a los niños de aproximadamente 130 cm. La protección de los niños en el automóvil es responsabilidad de varios factores. En caso de accidente, el resultado final está relacionado con la interacción de diferentes sistemas de protección del propio coche, además del sistema de retención infantil. En los últimos años, ha habido una tendencia entre los fabricantes a proporcionar una protección más pronunciada en los laterales del sistema de retención infantil. El objetivo del estudio de Jakobsson es analizar la relación entre la protección propia del vehículo y la protección del sistema de retención infantil que permita una óptima seguridad en el mundo real a niños de diferentes tamaños, centrándose en el rango de edad de los niños con dispositivos de contención, a partir de los 4 años en adelante.

Los asientos elevadores se introdujeron en el mercado a finales de 1970. Hoy en día, hay tres principales dispositivos de colocación del cinturón de seguridad: cojines elevadores, asientos elevadores (que incluyen respaldo) y cojines elevadores integrados en el vehículo. Estos sistemas se utilizan en conjunción con el cinturón de seguridad del vehículo, que restringe los movimientos del niño y la medida del refuerzo.

En un principio, el respaldo fue desarrollado para proporcionar al niño un apoyo para la cabeza, cuando está sentado en un asiento de vehículo sin reposacabezas o bien está muy alto. El respaldo fue también una manera de ajustar la longitud del cojín para acomodar la longitud de muslo, más corto en los niños más pequeños. Cuando se retira el respaldo, la longitud más amplia del cojín acomoda mejor a los niños más grandes. Además, el respaldo proporciona dispositivos de colocación para el cinturón de hombro, con el propósito de guiar la cinta en una posición de los hombros cómoda y segura. Durante la última década, los respaldos han extendido también sus alas laterales para proporcionar un soporte lateral con mayor comodidad y protección de la cabeza en caso de impacto lateral.

Si bien fue desarrollado para la protección, no es evidente que un respaldo con reposacabezas lateral ofrezca una protección lateral para el niño en situaciones del mundo real y para los niños más grandes podría incluso ser un peligro, debido a una posición desfavorable en los momentos iniciales de la deceleración, aumentando el riesgo de impactos en la cabeza.

Los niños también se benefician de los sistemas de seguridad pasiva del vehículo

Los niños de aproximadamente 4 años de edad en adelante pueden utilizar directamente el cinturón de seguridad del vehículo, ya que gracias al cojín elevador se ajustan en una buena posición. Mediante el uso del cinturón de seguridad del vehículo, el niño se beneficiará directamente del diseño de seguridad estructural, así como cualquier funcionalidad de un cinturón de seguridad avanzado (por ejemplo, pretensores del cinturón o limitadores de carga) en caso de un impacto frontal. Al utilizar un sistema de retención infantil orientado hacia adelante con arnés integrado, el niño no se beneficiará de ninguna funcionalidad avanzada del cinturón de seguridad y solo se beneficia, indirectamente, del diseño de la seguridad estructural del automóvil, debido a la introducción de una holgura adicional en el alejamiento del niño del asiento del automóvil.

Por ello, los expertos de Volvo sugieren que, para todos los vehículos modernos con calificaciones aceptables en tests de seguridad como EuroNCAP, un vehículo con una protección incorporada (curtain side bags) combinado con un cojín elevador (sin respaldo), ofrecerá la mejor protección a los niños de aproximadamente 130 cm y más altos.

Puede descargar el estudio de Lotta Jakobsson (Jornadas sobre Protección de los Niños en Automóviles, Munich 2012) (Inglés): Protección integrada en los automóviles y elevadores sin respaldo